El anillo de compromiso: diamantes para la eternidad (I)

El anillo de compromiso: diamantes para la eternidad (I)

Ya en la época egipcia y romana se observaba la tradición de regalar un aro a la futura esposa, como símbolo del ciclo de la vida y la eternidad. Este acto representaba la pública promesa de mantener para toda la vida el matrimonio entre un hombre y una mujer. No fue hasta el s.II D.C. cuando el oro se convirtió en el metal elegido para reflejar esta promesa, y los cristianos mantuvieron la tradición, introduciéndolo en la ceremonia matrimonial tiempo después. Y el diamante en el anillo vino más tarde, en el s. XV, para reforzar la idea de la eternidad y fidelidad conyugal.

El matrimonio de la Virgen

Sin embargo, esta piedra preciosa era valorada mucho antes por sus legendarias propiedades mágicas. En la India, donde se descubrieron, creían que protegía de enfermedades, venenos y ladrones. Al mismo tiempo, el color de la piedra constituía una muestra de la casta del portador, de manera que los diamantes puros blancos eran los más valorados. Roma, por su parte, los apreciaba por sus cualidades de dureza; en China se apreciaban como herramienta grabadora...No en vano, el nombre del diamante procede del griego "adamas", que significa invencible.

Diamante natural en forma octaédrica.

Estas características y simbología, unidas a su belleza natural, hicieron de esta gema un elemento central en el anillo de compromiso. Para finales del s.XV se utilizaba ya en las ceremonias religiosas de reyes.

Del matrimonio de Constanzo Sforza y Camilla D'Aragona (1475):

"Dos antorchas en un anillo de fuego ardiente. Dos voluntades, dos corazones, dos pasiones se unen en matrimonio con un diamante"

Imagen representando el himen de la divinidad en la boda de Sforza. 1475

Publicado el 02/10/2015 por las Ana Regent's Piedras Preciosas