Limpieza y Conservación de las perlas

  • Como producto natural que es no les perjudica la humedad, el calor ni la suavidad de su piel.

  • Uno de los principales peligros es que tus perlas se acaben secando. Evita que se vean expuestas a fuentes de calor. El frío tampoco les sienta bien, lo peor serían las oscilaciones térmicas pronunciadas.

  • Es recomendable no guardarlas en ambientes estancos, las perlas “respiran”, necesitan de aire nuevo con cierto grado de humedad.

  • Aunque no las uses a menudo, es recomendable pasar un trapo humedecido sobre ellas.

  • Intenta coger la costumbre de limpiar tus perlas cuando las uses con un trapo suave ligeramente humedecido con agua mineral o desionizada.

  • Las joyas con perlas anudadas como gargantillas y pulseras, se pueden tratar una vez al año.

  • Las joyas con perlas sin anudar como colgantes y anillos, pueden lavarse una vez al mes con agua templada y jabón neutro.

  • Si vas a limpiar pendientes con perlas, revisa detenidamente el engarce, estas gemas orgánicas suelen estar adheridas con pegamentos especiales y puede degradarse. Lo mismo ocurre en collares de perlas, suelen estar enhebradas con hilos de seda y con el uso se van deteriorando.

  • Es dañino para tus perlas guardarlas con otras joyas que tengan piedras preciosas y metales nobles, porque las vas a rayar con suma facilidad.

  • Evita siempre productos de limpieza como amoníaco o cloro, también la exposición de vinagre, limón y otros ácidos. Nunca te duches o te bañes en piscinas con tus joyas con perlas.